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Vie. 28.08 al 03.10
Cott Gallery

Marcelo Canevari: Fuerza mayor

Exhibición individual de Marcelo Canevari (Argentina, 1984) con texto de Daniel Santoro.

Inauguración: Viernes 28 de agosto desde las 19 h.

Marcelo Canevari nació en Buenos Aires, Argentina. Se formó y trabajó como ilustrador de flora y fauna argentinas, participando en proyectos de divulgación científica en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y la Administración de Parques Nacionales.
Su obra fue seleccionada en el 11º Premio Nacional de Pintura del Banco Central de la República Argentina, en los Premios Nacionales de Artes Visuales UADE (13ª y 14ª edición) y en el Premio UNNE. En 2019 recibió una Mención de Honor en el Salón Félix Amador y el Segundo Premio en Pintura del Salón Nacional.
Ha participado en exposiciones en instituciones y galerías como el Museo MARCO La Boca, el Centro Cultural Recoleta, Weserhalle (Berlín), Allouche Gallery (Nueva York), Seefood Room (Hong Kong), IM Gallery (Guangzhou), Mindy Solomon Gallery (Miami), Opera Gallery (Londres) y la residencia artística Fountainhead (Miami).

“Mi vínculo con la pintura comenzó en mi adolescencia trabajando junto a mi padre, biólogo y artista, en la realización de guías de campo dedicadas a la fauna argentina. A través de ese trabajo aprendí a observar la naturaleza no solo como algo para representar, sino como un sistema vivo.
Una de mis experiencias más importantes fue una pintura que realizamos en colaboración con él, alternando el trabajo sobre una misma tela. Las imágenes iban conviviendo y transformándose sin borrar lo anterior. Esa experiencia influyó en mi manera de entender la pintura como un espacio abierto, donde las imágenes dialogan y entran en tensión.
En mis obras suelen aparecer paisajes que parecen reconocibles al principio, pero donde algo empieza a desviarse. Me interesa ese cruce entre lo real y lo imaginado, cuando el entorno natural se vuelve escenario de situaciones ambiguas, atravesadas por una sensación ritual o por la intuición de que algo está por suceder. A partir de recuerdos, relatos populares e imágenes de la infancia, mis pinturas buscan generar una extrañeza leve, cercana a ciertas tradiciones del folk horror, donde la naturaleza deja de ser un fondo y pasa a tener una presencia activa”.

EL PRIMER MITO ES EL PROPIO MUNDO*

Se dice que los mitos atraviesan verticalmente el mundo y los cuerpos, los mitos son los hilos con los que se teje la trama simbólica que nos recuerda que somos solo una pequeña parte, unida a algo mucho más grande que nos trasciende. Los mitos ayudan a experimentar una plena existencia, e impiden que nos hundamos en banales especulaciones racionales.

La literatura primero y la pintura después, nacieron a la sombra de los mitos. Y ese entramado simbólico es la materia que utiliza Marcelo Canevari para construir sus mundos de equivalencias formales, con la pasión y el amor al detalle de un naturalista y la sutileza de un pintor mitógrafo, su obra nos provoca verdaderas y gozosas epifanías, que nos ayudan a conjurar el atávico horror de vernos irremediablemente arrojados a la existencia, condenados a la búsqueda de sentido.

Todos esos pequeños personajes expuestos a la furia de los elementos, a los gigantescos caprichos tectónicos, están muy lejos de parecerse a aquellos viejos sujetos de la historia del canon de nuestro arte político; corpulentos, de puños crispados y autoconscientes de su misión. En cambio los que pinta Marcelo Canevari tienen la apariencia de modestos y atribulados juguetes del destino, que actúan su existencia como pueden en esos grandes paisajes que no terminan de entregar sus secretos.

Pero sin embargo el paisaje nos interroga oscuramente, ¿qué es la realidad?, ¿qué sucede en ese claro del bosque cuando se produce el evento que deja instaurada la violencia como la última verdad? Así nos vemos llevados a vagabundear con la mirada atenta por los senderos de la foresta, en compañía de esos personajes abandonados, encapuchados, queriendo ser otros, en medio de vistosas metamorfosis y otras alteraciones fisiológicas mostradas con el orgullo y la dulzura de un therian.

En última instancia ellos y nosotros buscamos, al igual que el Dante, ese eje vertical por el que circulan las cosas entre el cielo y el averno, con la esperanza de lograr, al menos por ahora, un cierto orden precario que justifique nuestro existir.

— Daniel Santoro. 2026

*Cita de Roberto Calasso

Cott Gallery

Perú 973
Lunes a Sabados de 14 a 19hs

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